Harto estoy de veros cada día, o escucharos, amos y señores de los medios, exhibiendo sin verguenza vuestros rencores, vuestra ambición, cinismo. Esa habilidad de retorcer palabras para decir frases huecas.
Como si fuéramos idiotas nos tratáis, malditos parásitos. Como si no tuviéramos memoria de lo que vosotros, los mismos de siempre, habéis dicho o hecho antes, en circunstancias parecidas o contrarias. Siempre acomodando las palabras a vuestra conveniencia.
Os tengo un asco que no os soporto, politicastros del tres al cuarto, que solo os ponéis de acuerdo para defender vuestros privilegios. Que os permitís insultar a quien no esté de acuerdo con vosotros, (perros que aúllan su rencor nos llamó aquel hijoputa).
Lameculos de los que son más poderosos, o manejan la pasta: esos que prestan a los partidos y luego les perdonan sus deudas a cambio de leyes que les permitan seguir robando al personal. Como esa ley infame que permite a los bancos quedarse con la casa y seguir siendo acreedores de aquellos que no han podido pagar su hipoteca.
Golfos, vividores con tarjetas de credito institucionales, con las que os pagáis vuestras juergas, vuestrosviajes, y hasta las putas en alguna ocasión.
Bien amparados por los mejores abogados, siempre presuntos, jamás culpables. Colegas, más que amigos, casi hermanos, de jueces que no hacen justicia.
Podría seguir durante horas, pero no quiero que me suba más la tensión.
Sólo digo que ahora que os acordáis de nosotros para pedirnos el voto, yo por mi parte os digo.
¡¡¡ Iros a la puta mierda!!!
Lamentablemente creo que les da lo mismo que les votes o no y no merece la pena colocarse al borde del infarto.
ResponderEliminarSi no somos capaces de reconocer el pecado en nuestra pasividad, resignemonos
http://youtu.be/iBNf7qPC4ko
ResponderEliminar